sábado, 8 de enero de 2011

Negociación de deuda soberana: Stakeholders y Club de París


Las autoridades del Ministerio de Economía confían en cerrar antes de mediados del corriente mes la conciliación de la deuda con el Club de París, debido a que las discusiones técnicas en torno al monto total de la deuda ya se encuentran en su tramo final.
Si todo va sobre rieles, no pasaría de "mediados de febrero del 2011" el tiempo en que la Argentina presentará al Club de París una propuesta concreta, dijeron a Télam fuentes cercanas a la negociación.
Los contactos se iniciaron formalmente con la visita de la delegación argentina que encabezó el ministro de Economía, Amado Boudou, en diciembre pasado, luego que la entidad diera el visto bueno al reclamo formulado por el Gobierno de excluir al FMI de la negociación.
En este contexto, la cartera económica mantiene la meta de terminar de renegociar la deuda "al finalizar el primer semestre" del año.
En el Gobierno aspiran a lograr el mayor de los plazos posibles para la reestructuración, lo que será el aspecto prioritario de la negociación, en comparación con la tasa y el monto final a reestructurar, según manifestaron. La deuda con estas premisas podría rondar los USD $7,300 millones.

Lo curioso de estas negociaciones, de las cuales se podría pensar que en ellas solamente cuentan razones de arquitectura financiera, es la cantidad de partes interesadas, grupos de presión e intereses no financieros involucradas en la misma. He aquí algunos:

Stakeholders y deuda

El viernes 7 del corriente se lee en americaeconomica.com:

Los fondos estadounidenses han ofrecido su apoyo a la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, quien este año quiere negociar la deuda que mantiene con el Club de París. Su Gobierno espera llegar a un acuerdo con los países acreedores, y a pesar de que el ‘lobby’ agroalimentario estadounidense presiona para frustrar los planes de la mandataria del país austral, los expertos prevén un futuro esperanzador para la deuda de Argentina en el 2011.

Interés de los Fondos:
Algunos fondos estadounidenses, como Gramercy y Nomura Securities, han apostado por que la rentabilidad de los bonos de deuda argentinos se disparen como consecuencia de las negociaciones con el Club de París y del saldo de las deudas de Argentina con sus acreedores. Obviamente ellos son tenedores de bonos comprados a precio de remate.

Es más, dichos fondos han puesto de manifiesto que durante el 2010 los bonos denominados en dólares de Argentina se dispararon un 35,8%, y de esta manera han mostrado un comportamiento mucho mejor que el de resto de títulos de deuda de los países emergentes.

Interés del lobby agroalimentario no argentino:

Amado Boudou, ministro de economía de la Argentina, se reunió durante la segunda semana de septiembre con los responsables del Club de París para estudiar la forma, el plazo y la cantidad a la que la Argentina debería hacer frente, siguiendo instrucciones de su presidente.

La misma semana en la que se mantuvo dicha reunión, un lobby agroalimentario estadounidense comenzó a ejercer presión para que EEUU no aceptara las dos condiciones que pedía el gobierno de Argentina. La primera se refería al plazo con el que contaría Cristina Fernández para hacer frente a la deuda. Argentina pedía seis años, mientras que el Club de París no parece dispuesto a aceptar un plazo superior a dieciocho meses. Sin embargo, en el ‘American Task Force Argentina’ (ATFA) se muestran reacios incluso a este plazo. Además, tampoco quieren que el Fondo Monetario Internacional (FMI) no esté presente en dicha negociación, tal y como quiere Argentina y ha aceptado el selecto Club.

Es interesante visitar la página de ATFA , sumamente agresiva, a pesar de haber quitado algunos videos que todavía se pueden ver en youtube (haga click aquí).
El Grupo de Tareas Estadounidense para Argentina (ATFA, por sus siglas en inglés) es una alianza de individuos y organizaciones unidos para lograr un acuerdo "justo y equitativo" del incumplimiento de pago y la reestructuración de la deuda soberana del gobierno argentino.

El ATFA se formó en respuesta a las preocupaciones por el manejo imprudente de la deuda soberana por parte de Argentina. El Grupo de Tareas trabaja con legisladores, los medios, acreedores y otras partes interesadas en Estados Unidos, Argentina, Europa, Asia y Latinoamérica. En particular, el Grupo de Tareas informa al público y aumenta la toma de conciencia sobre los peligros asociados con la incapacidad del gobierno argentino de hacerse cargo de su incumplimiento de pago conforme a normas internacionales.
El objetivo final del ATFA es reforzar la estabilidad de los mercados de crédito globales; trabajar para conseguir un resultado adecuado para los acreedores restantes; asegurar la integridad de la ley estadounidense y fortalecer las relaciones bilaterales cruciales entre Estados Unidos y Argentina.

Otros Stakeholders:
La crisis internacional ha promovido los pedidos de las casas matrices europeas con actividades industriales o de servicios en la Argentina, que presionan a sus gobiernos para cerrar un acuerdo con la mira puesta en una disminución en el costo del crédito, todo lo cual juega a favor de la Argentina.
También los japoneses se encuentran entre los más interesados en conseguir financiamiento blando de sus casas matrices y agencias de crédito, y prevén inversiones en sectores de los más diversos, como en energía eólica, un sector que espera para desarrollarse fuertemente en el país austral.

Conclusión:
Queda claro que antes que la necesaria ingeniería financiera requerida para llegar a un acuerdo con el Club de París, es necesario ser muy preciso respecto de los intereses de aquellos que no se van a sentar a la mesa, pero que son parte de la negociación.
A ese nivel, la negociación siempre se torna una cuestión política, donde intereses y partes aparentemente neutras para el gran público, acechan a la espera.
¿Será consciente de todo esto el señor Amado Boudou? Capitalizará los intereses ocultos y neutralizará los opuestos como los de ATFA? O simplemente, como buen soldado de CFK, se limitará a cumplir instrucciones?

Post Scriptum:
Recomiendo la lectura del excelente artículo de Néstor Scibona en el siguiente vínculo de LNOl:  Un Club con requisitos complicados Domingo 9 de enero de 2011 


jueves, 23 de diciembre de 2010

Una buena metanegociación para el pacto social


Llamo metanegociación a la conjunción de diversas variables que hacen a las reglas del juego con las cuales se va a negociar.

De acuerdo a la índole de la negociación en sí, el método a ser aplicado para resolver conflictos, la utilización del espacio, del tiempo, la información y otras variables clásicas pueden ser determinantes de un buen acuerdo.

La metanegociación es una negociación acerca de cómo se va a negociar; esto es constituye una negociación en sí misma.

Esto significa que en la metanegociación debe existir un acuerdo de los jugadores o participantes de la negociación, previo a la negociación propiamente dicha.

Un buen ejemplo de metanegociación es cerrar un acuerdo para que intervenga un mediador neutral, o un árbitro.

Respecto a lo que está sucediendo respecto del llamado “pacto social” y como se vapulea el concepto de metanegociación, véase el siguiente extracto publicado en Internet por Momento 24

Es fácil advertir a un Moyano agrandado, quien cuenta como “mediador” al propio gobierno en la figura de De Vido:

Ciudad de Buenos Aires, 22 de diciembre de 2010
En el día de hoy, distintos sindicatos se reunieron junto con al Unión Industrial Argentina para debatir el Pacto Social dictado por el Gobierno Nacional. Hugo Moyano, titular de la CGT, dijo que en las negociaciones “no habrá ni piso ni techo”.
En el encuentro participaron la UIA, la CGT, la Unión Obrera Metalúrgica, el gremio de los taxistas, el de Obras Sanitarias y la UPCN.
Al ingresar a la sede de la CGT, donde sucedió la reunión, Moyano dijo: “Sería una irresponsabilidad si yo diría 30 o 20% de aumento. Hemos demostrado que somos responsables en la discusión. Los precios no los marcan los trabajadores, cuando discutamos salarios los discutimos porque aumentaron los precios. No vamos a hablar de piso ni de techos. Cada gremio tendrá que discutirlo”.
Asimismo, Antonio Caló, titular de la UOM, dijo que “cuando hay bloqueos o desbordes sindicales es porque hay desbordes empresariales. Cuando hay protestas es porque hay falta de cumplimientos. Acá no hay pedidos que se salgan de los carriles normales”.
El secretario General del gremio metalúrgico agregó que “el problema es que hay mucho consumo y las empresas no están capacitadas para producir todo lo que se demanda. Eso es lo que hay que corregir en Argentina”, al referirse a la inflación.
“Nos vamos a poner de acuerdo hablando. Es agenda abierta, vamos a hablar de todo. Ojalá podamos llegar a un pacto social”, finalizó Caló.
Tras el fin de la reunión, Moyano dijo: “Antes de fin de año podemos tener alguna otra reunión. El objetivo está planteado, es llegar a un acuerdo. Hay que implementarlo para poner los temas que debemos tratar”. El representante del Gobierno Nacional sería Julio De Vido.
El líder camionero dijo que no se habló de porcentajes “porque todavía no empezamos a discutir”. “El alcance va a ser lo más amplio posible, pero todavía no va a haber una agenda. No podemos hablar de porcentajes porque todavía no empezamos a discutir. Eso es para después”, agregó.
¿Cómo creen que terminará esto? La respuesta no nos hará esperar mucho.
Los que seguimos esperando un verdadero Pacto Social somos los argentinos.

jueves, 18 de noviembre de 2010

La Negociación en el tejido social intermedio


Con tantos dislates y disparates con que nos sobresaltan a diario los funcionarios mediáticos en la Argentina, algunas palabras que designan realidades profundas e importantes para cualquier nación, van siendo relegadas al olvido de la mass media, y por ende, de la agenda de los consumidores de información.

Uno de estos conceptos es el de “tejido social intermedio”. Este puede definirse como el conjunto de relaciones, grupos, instituciones y organizaciones en cuyo espacio concreto se encuentra enmarcado y se desarrolla un individuo.

El tejido social consigue articular los servicios educativos, recreativos, culturales y de economía social de los centros, a las necesidades y demandas reales de las personas, pues se trata de un modelo de abajo arriba en el que los ciudadanos proponen y dan forma a sus propias iniciativas.

Estas iniciativas frecuentemente adoptan las formas societarias de Asociaciones, Fundaciones o Cooperativas, y las hay de todo tipo, pues las mismas se pueden focalizar en una realidad concreta, en una carencia o en una ventaja competitiva de la propia comunidad.

Una de las ventajas competitivas nacionales -no como erróneamente se piensa en el gobierno como propias- el famoso “viento de cola” que empuja y motoriza gran parte de la economía real, es el resurgimiento de la Argentina como productora de alimentos y por ende, exportadora de agua, proteínas, etc.

Si bien el gobierno tiene sus propios organismos, es en definitiva el tejido social intermedio el que se organiza efectivamente y fomenta sus actividades.

Quizás Usted, que me está leyendo, no conozca la existencia del INAI, que no es El Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (I.N.A.I), creado por la Ley Nº 23.302, organismo gubernamental, sino la Fundación Instituto para las Negociaciones Agrícolas Internacionales.

Creado en 1999, uno de sus objetivos primordiales es “Fortalecer la capacidad negociadora argentina para mejorar su inserción internacional”.

Los invito a visitar su sitio, en el siguiente vínculo:


Si no puede visualizar el hiper-enlace, copie en su explorador:


¡Qué bueno es saber que el tejido social intermedio está vivo y no dependemos de los gobernantes de turno!
¡Sigamos construyendo la Argentina desde abajo hacia arriba!